fundaremos buenos aires

Nazarena Miranda, primera exposición individual en POPA, con curaduría de Naiara Fiuza Cominguez.

Nazarena Miranda (Ramos Mejía, 2003) es una artista argentina que estudia la Licenciatura en Artes Visuales en la Universidad Nacional de las Artes (UNA) y forma parte como becaria de la cohorte 2026 de la Clínica de Obra de LAC (Laboratorio de Arte Contemporáneo).

En exhibición, fundaremos buenos aires se presenta con un titulo que parte de un verso de María Elena Walsh, desarmado y conjugado en futuro, escrito en minúscula por decisión expresa: desplazar la lectura del nombre propio para que «buenos aires» deje de ser sólo una coordenada geográfica y se abra a otros sentidos; la posibilidad de imaginar un porvenir, a partir de una producción que hasta ahora estuvo muy ligada a la memoria y a las condiciones del presente.

Nos dice la curadora Naiara Fiuza Cominguez:

No queríamos que el título funcionara como una descripción de las obras, sino como una posibilidad que se abre a partir de ellas.

Sobre la elección de Walsh, nos dice la artista Nazarena Miranda:

María Elena Walsh me parece una figura muy trascendente, como mujer, como lesbiana y por su manera de representar la realidad argentina. […] En sus poemas habla mucho de las crisis y del deterioro, incluso menciona la humedad, que es algo muy presente en mi trabajo. Pero, al mismo tiempo, siempre deja un grado de esperanza, algo que yo también intento representar.

El procedimiento que llevó hasta ese título dice bastante sobre el método de trabajo entre artista y curadora. Al comenzar el proyecto, ambas intercambiaron poemas en busca de referencias que dialoguen con el trabajo de Miranda y sus propias maneras de mirar.

En relación a esta metodología, nos comenta la curadora Naiara Fiuza Cominguez:

La poesía fue un punto de encuentro entre nosotras y una forma de acercarnos a ciertas sensaciones, experiencias e ideas que difícilmente pueden comunicarse a través del lenguaje cotidiano.

Personalmente, me interesa trabajar con títulos que parten de versos de poemas. Es un recurso que también utilizo cuando escribo ensayos o trabajos académicos, muchas veces a partir de la poesía de Susana Thénon. Con esa idea empecé a desarmar los poemas, seleccionar versos y modificarlos para darles nuevos sentidos o acercarlos a la obra de Nazarena.

Y agrega la artista Nazarena Miranda:

Para mí, la poesía es una parte fundamental de mi obra. Me permite interpretarme a mí misma, entenderme y poner en palabras lo que siento o lo que me va pasando. También me permite construir la obra desde otro lugar, darle un contexto y ponerla en relación con otras voces. De alguna manera, eso la transforma en algo mucho más colectivo.

El texto curatorial conserva esa genealogía: está armado como un montaje en el que fragmentos de Walsh, Thénon y Concha Zardoya se alternan con párrafos breves sobre la pintura.

Dice el texto de sala:

Es mi única patria la palabra.
La vierto por los ojos, por la cara.

– Concha Zardoya

La poesía fue nuestro primer lugar de encuentro y entendimiento. Quizás porque permite decir aquello que de otro modo es imposible o porque condensa todo en un par de versos.

No hay mal que dure cien años, mi vida. Mirá cómo se arruga la tiniebla, la procesión de pálidas se desbarranca, los funcionarios inauguran ruinas. Y vos y yo fundamos aires buenos.

– María Elena Walsh

Nuestro título toma prestadas palabras ajenas. Pero presenta otro impulso y quiere hablar de futuro.

Nazarena es una mujer lesbiana y marrón del conurbano bonaerense. El territorio y el deseo son su punto de partida y de llegada, lugares desde los cuales imaginar.

La pintura le permite elaborar un pensamiento propio sobre lo que la rodea.

Sus pinceladas producen la sensación de que intenta recomponer las imágenes antes de que se le escapen. Las figuras aparecen y desaparecen entre telas viejas, superficies quemadas y capas de pintura y de arena.

Incluso cuando la imagen parece avanzar hacia la abstracción, el cuerpo persiste. Se dobla, se superpone, se mezcla con otros, se interrumpe en los límites del cuadro o se vuelve difícil de reconocer.

Nazarena mantiene la figuración en tensión con su posible desaparición.

La humedad avanza sobre las superficies, altera aquello que toca y reaparece incluso después de haber sido cubierta. Su comportamiento le permite pensar la historia argentina, atravesada por crisis recurrentes, desigualdades y distintas formas de violencia.

bajo la luz todo es noche
también el fuego

también yo en mundos futuros

– Susana Thénon

En la obra de Nazarena, el deseo todavía busca su forma. El futuro no es promesa ni certeza. Es, por ahora, un ojalá y un quizás.

He desplegado una tela infinita
cubriría la tierra entera
y otros planetas
quizás menos amargos

– María Elena Walsh

Ojalá fundemos juntas una nueva patria, esa patria nuestra que es el arte y la pintura.

En sala conviven tres ejes: la reconstrucción de la identidad a partir del recuerdo, los cuerpos que se desean, y la humedad y el deterioro. Esos ejes se ordenan también como temporalidades superpuestas: el pasado llega por las fotografías familiares y las imágenes de su infancia; el presente, por los cuerpos y las condiciones sociales adversas en las que existen; el futuro, por ahora, como pregunta.

La muestra reúne pinturas sobre lienzo junto a obras realizadas sobre sábanas y superficies intervenidas con óleo, arena y fuego. La práctica de Miranda, si bien es fundamentalmente bidimensional, tensiona los límites de la pintura en una tendencia hacia lo tridimensional: rompe y quema los lienzos, alterando sus texturas en una recuperación de ciertas búsquedas del informalismo y del expresionismo. Las sábanas, telas viejas que pertenecieron a la familia de la artista y estuvieron en contacto con sus cuerpos, remiten al descanso, al resguardo y a la vulnerabilidad.

Sobre la incorporación de estos materiales, dice la artista Nazarena Miranda:

A lo largo del tiempo, sentí la necesidad de que la pintura no fuera lo único que hablara. […] Trabajar con sábanas, arena o lienzo crudo, así como incorporar el fuego, supone un costo menor en muchos casos. Esto me permite ampliar las dimensiones de las obras y experimentar con mayor libertad con distintos materiales y procedimientos.

El cuerpo es el núcleo que persiste en toda la producción, incluso cuando la imagen avanza hacia la abstracción: aparece fragmentado, doblado, superpuesto o parcialmente disuelto en la materia, y se interrumpe en los límites del cuadro. En Incertidumbre (2024), varios cuerpos desnudos se enredan sobre un fondo oscuro hasta volverse inseparables, resueltos con un empaste grueso que deja ver el recorrido del pincel, como imágenes atrapadas con urgencia que aparecen y desaparecen al mismo tiempo como los recuerdos.

La humedad, el otro gran motivo de la muestra, avanza sobre las superficies, altera lo que toca y reaparece incluso después de haber sido cubierta, y permite pensar una historia argentina atravesada por crisis recurrentes, desigualdades y distintas formas de violencia. Ese contexto no se representa de manera directa, sino que se manifiesta en los cuerpos y en la materia: Miranda, mujer lesbiana y marrón del conurbano bonaerense, trabaja a partir de lo que la rodea, y en sus obras recientes lo íntimo se entrelaza con lo colectivo. Violencia, fragilidad, deseo y belleza conviven sin resolverse y sin pretenderlo.

Dice la artista Nazarena Miranda:

Creo que los aires se renuevan, que pueden cambiar. Para mí, el deseo también es una forma de resistencia. Intenta persistir en medio de todo ese caos.

En la muestra, el montaje no propone una división cronológica ni agrupa las obras según sus procedimientos: las distintas temporalidades y materialidades conviven sin responder a una secuencia lineal: la distribución prioriza la autonomía de cada producción.

Las dos obras sobre sábanas, presentadas sin bastidor, ocupan individualmente dos paredes enfrentadas. Sus pliegues, caídas y bordes irregulares, que descienden por debajo del límite de los muros, contrastan con la superficie estable de las pinturas sobre bastidor.

Nos dice la curadora Naiara Fiuza Cominguez:

Me gustaría que quienes visiten la exposición puedan experimentar algo del dolor, de la falta, del deseo, de la incertidumbre y también de la belleza que atraviesa su producción. Que el encuentro con las obras no dependa necesariamente de comprender lo que representan o de conocer las experiencias que les dieron origen, sino que cada persona pueda establecer sus propias relaciones y vivir las sensaciones desde su propio lugar.

En la obra de Miranda, el futuro no aparece ni como promesa ni como certeza, sino, como escribe la curadora, como «un ojalá y un quizás». fundaremos buenos aires no describe lo que hay en sala: reúne una práctica todavía en movimiento, en el tiempo verbal de lo que aún no pasó.

fundaremos buenos aires, primera exposición individual de Nazarena Miranda con curaduría de Naiara Fiuza Cominguez, puede visitarse durante octubre y noviembre de 2026 en Galería POPA (Gral. Gregorio Aráoz de Lamadrid 882, CABA), los viernes y sábados de 12 a 16 h, con entrada libre y gratuita. Otros días y horarios con cita previa.

Fotografías: Gentileza Azul Medina

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