Galería Grasa es un proyecto fundado por Carolina Martínez Pedemonte y Torcuato González Agote que sigue la tradición argentina de galerías gestionadas por artistas. El espacio nació en un garage durante la pandemia, específicamente en junio de 2020, con una inauguración virtual que se llevó a cabo en un live de Instagram.
Según relatan en el primer episodio de su podcast Estar Grasa, la decisión de formar la galería se tomó tras una charla con Fernanda Laguna en el Centro de Investigaciones Artísticas como un modo de continuar con el espíritu de Belleza y Felicidad, formando una “trinchera” para y por los artistas.
¿Cómo surge la idea de pasar el verano en Punta del Este?
La idea fue de los chicos de El Fondín de Manantiales, el restorán que está al frente del lugar donde queda el espacio de la galería. Es una casa vieja, con varios espacios en múltiples alturas. La galería está al fondo del Fondín, en un subsuelo. Ya desde la temporada anterior nos habían propuesto hacer esta movida porque tenían este espacio vacante. Antes hacían fiestas electrónicas, hasta que el vecindario les bajó el pulgar por los ruidos molestos.
Era un antro bastante divertido y que sonaba bien, dicen los que lo conocieron. Lo cierto es que es un espacio con sus particularidades, necesitaba inventiva, ingenio y músculo para ponerlo en línea y adaptarlo a un nuevo propósito. Ellos conocen nuestro recorrido: empezamos en un garage de una casa de barrio y lo convertimos en una galería de arte contemporáneo.
¿Cómo surgió la decisión de participar en ese contexto?
A nosotros nos pareció interesante la propuesta porque Buenos Aires en verano se vacía, y es un verano largo. Entre las fiestas de Navidad y Año Nuevo, las vacaciones que casi todo el mundo se toma entre enero y febrero, y el principio de clases en marzo, la baja estacional de actividad y público es muy notoria. No vemos mucho sentido en hacer muestras en esa época, pero los costos fijos hay que cubrirlos igual. Así que entendimos que podía servir estratégicamente llevar la galería donde podamos encontrar el público que se fue de la ciudad.
¿Cómo fue la temporada?¿Encontraron diferencias entre el público que visita exposiciones en Buenos Aires y el que circula en Punta del Este?
No tenemos parámetros de comparación para decir cómo fue la temporada, pero para nosotros fue una experiencia positiva. Logramos buenos resultados en múltiples sentidos: vendimos, establecimos relaciones con los actores de la escena esteña, acrecentamos la construcción de la marca Galería Grasa y volvimos con el mejor bronceado de nuestras vidas.
En cuanto al público, como decíamos, fuimos buscando encontrarnos al que ya conocemos acá; solo que en un contexto muy diferente. La gente está relajada, con más disponibilidad de tiempo para el ocio, en actitud más distendida pero tal vez la predisposición para la compra es algo menor también. Se compensó con la cantidad de circulación que recibíamos por día, que era muy superior a la de Buenos Aires –exceptuando las inauguraciones y eventos especiales, que acá son más convocantes–.
¿Volverían a repetirlo?
En principio el plan es no solo repetirlo, sino que quisiéramos profundizar esa presencia en otras fechas turísticas clave, además de involucrarnos más con la escena de artistas uruguayos.
¿Qué expectativas tenían para la feria Material en México? ¿se cumplieron?
Las expectativas que teníamos para Material, como para cualquier feria, son vender. Después pueden pasar otras cosas también, pero fundamentalmente vamos a vender. Por supuesto que tratándose de una feria internacional, la intención es llegar a nuevos públicos y ampliar el mercado de participación de la galería.
Afortunadamente sí, se cumplieron a la perfección. Vendimos toda la obra que llevamos, a nuevos clientes de 5 nacionalidades distintas. Las obras se repartieron a lo largo de todo el continente -Sud, Centro y Norte América– y una cruzó el Atlántico. También quedamos en contacto con interesados por obra futura de Amparo.
¿Cómo fue la experiencia de participar en Feria Material dentro de la CDMX Art Week? ¿Qué diferencias notaron respecto de otras ferias en las que han participado?
La experiencia de participar en Material fue bárbara. Se lo dijimos a los organizadores y todo el equipo de trabajo de las formas más elocuentes; estamos muy contentos. Tuvimos tanto trabajo en la feria que no hubo posibilidad de visitar otras propuestas más allá de Zona Maco en el día del opening; que era un día antes del de Material.
De la única otra feria que participamos con la podríamos hacer un ejercicio de similitudes y diferencias, por magnitud y relevancia, es arteBA. A diferencia de arteBA, que tiene varias secciones que segmentan las galerías por sus trayectorias y envergaduras, Material vendría a ser una suerte de Barrio Jóven/Utopía grande. Es decir, toda la feria está abocada a mostrar galerías emergentes de arte contemporáneo. O, por lo menos, al segmento de precios que internacionalmente corresponde a esas trayectorias. En ese sentido, también otra gran diferencia es que no hay propuestas de obras de mercado secundario; mientras que en el caso de arteBA es ahí donde la feria hace el grueso del volúmen de venta.
¿Cómo percibieron el público y el perfil de coleccionismo en Ciudad de México? ¿Encontraron afinidades con el contexto latinoamericano o particularidades del mercado mexicano?
Tal cual, hay afinidades y particularidades. Por un lado, tanto como pasa en Argentina o Brasil, que el coleccionismo es pre eminentemente localista; los mexicanos compran sobre todo arte mexicano. La particularidad que notamos es que se inclinan más a la figuración; que es coherente con la tradición que acarrean desde tiempos prehispánicos.
Vimos que decidieron llevar un solo show de Amparo Viau, artista que también estuvo en Punta del Este. Su muestra en la galería en Buenos Aires fue un éxito. ¿Qué motivó esa decisión curatorial dentro del contexto de la feria?
Los solos son una forma de participación en ferias que nos gustan. Lo hicimos en Material y también lo hicimos en arteBA. Acotan la atención del público a una sola trayectoria, que en el contexto de una feria significa una pausa hacia el espectador, tanto visual como de información. Un espacio, que propone un nombre con una unidad estética. Después están los que les guste y los que no. Pero a los que les gusta, les encanta esa modalidad.
En cuanto a Amparo en particular, como bien decís, su muestra en la galería había sido un éxito, por lo que permitía esperar lo mismo en una feria. Por otra parte, sentíamos que su obra dialoga muy bien con la escuela del muralismo mexicano, no solo en escala sino también por la forma de proponer varias líneas de tiempo/espacio dentro de una misma obra.
¿Cómo influyen estas experiencias -internacionales, fuera de la galería- en la proyección de los artistas con los que trabajan?
Por ahora no fueron tantas, pero en el caso de Amparo puntualmente, que estuvo presente en la feria y todo el tiempo ahí en el stand con nosotros, le permitió dar su obra y conocerse ella a un espectro amplio de agentes del arte, como curadores, críticos, coleccionistas, etc.
Luego de estas participaciones internacionales, ¿cómo proyectan el año en Buenos Aires? y el mundo?
El año en Buenos Aires ya estaba proyectado. Siempre trabajamos la planificación de la galería con, por lo menos, un año de antelación. Por ese mismo motivo no habíamos ido a Punta del Este el año anterior. Por lo pronto para el año que tenemos por delante tenemos la intención de sostener el plan y consolidar estas 2 plazas que se nos abrieron. Es decir, un calendario de 3 inauguraciones en Buenos Aires; arteBA que cambió su fecha a noviembre y su sede a La Rural; Manantiales en diciembre/enero y Material en febrero
Por último y brevemente, ¿Que nos pueden contar de «Entusiasmo de los empezares», la nueva muestra de Dana Ferrari con curaduría de Marina Daiez?
Podemos decir que es un muestrón. Ocupa toda nuestra galería ella sola con obra nueva y reciente. La duración es de algo más de dos meses, arrancó el 20 de marzo y está hasta el 6 de junio. Esperamos que tengan el tiempo, las ganas y la oportunidad de visitarla.










